En Chile, aunque la violencia ha estado en un proceso de transformación social, política y económica, ha logrado mantenerse a lo largo de los años y ha conseguido atravesar las nuevas condiciones de interacción social. Últimamente, diversos informes y medios de comunicación han alterado sobre su incremento en distintas manifestaciones, como la violencia escolar, de género, criminal y digital, destacando su creciente normalización en la vida cotidiana.
En esta problemática, el rol de las tecnologías de la información y comunicación, el internet y las redes sociales, ha sido influyente. Estas plataformas han dejado de ser canales de comunicación para establecerse como espacios de socialización, en los que se construyen constantemente nuevas formas y discursos de representación social. La interacción digital, con el uso de la masificación de su contenido, puede cambiar y controlar las percepciones sobre lo que es aceptable, permitiendo que ciertas prácticas violentas se visualicen, se permitan y se resignifiquen como parte del consumo cultural cotidiano.
Aquí toman un papel relevante las juventudes, pues han mediado sus procesos formativos, relaciones sociales y su construcción identitaria dentro de estos espacios digitales. Muchas investigación señalan que los jóvenes no solo están expuestos a diversas formas de violencia, sino que han comenzado a observarlas como fenómenos normales e incluso justificados, esto gracias a su constante exposición en formatos humorísticos que trivializan la agresión y la refuerzan.
Podemos relacionar esto con efectos psicosociales contundentes, como la desensibilización emocional, el aumento de actitudes violentas y la disminución de la capacidad empática en los jóvenes. De esa manera, se da un entorno propicio para que la violencia se regularice y se canalice como un recurso aceptable de interacción social y de validación entre pares, alabando dinámicas de exclusión, discriminación y violencia que escapan de la virtualidad para contaminar las relaciones sociales presenciales.
Ante esto, es urgente analizar más profundamente cómo las redes sociales ayudan a normalizar la violencia, enfocándose en las percepciones, prácticas y consecuencias en la juventud actual. Para esto nos guiaremos con preguntas como: ¿Qué rol ha jugado el uso de internet/tecnologías en la normalización de la violencia? ¿Qué factores culturales, sociales, familiares inciden en la aceptación de estos actos “violentos”?
Referencias
Galán Jiménez, J. S. F. (2018). Exposición a la violencia en adolescentes: Desensibilización, legitimación y naturalización. Diversitas: Perspectivas en Psicología, 14(1), 55–67. https://doi.org/10.15332/s1794-9998.2018.0001.04
Herra Chaves, M., Villalobos Zamora, N., Fallas Vargas, M. A., García Martínez, J. A., & Castaño Benavides, A. (2024). Normalización de la violencia en redes sociales: Un estudio de casos con adolescentes costarricenses. Universidad Veracruzana, Instituto de Investigaciones en Educación. https://doi.org/10.25009/cpue.v0i38.2864

Organización de ideas: 6,2
Comprehensión: 6
Contenido: 6,5
Aspectos formales: 7
Nota ponderada 6,4
Organización de ideas: 6.6
Comprensión: 6.3
Contenido: 6.6
Aspectos formales 7
Ponderación: 6.6