Antecedentes sobre la normalización de la violencia por las redes sociales.

Para poder entender como las redes sociales normalizan la violencia, de que maneras, y cuales son sus consecuencias, debemos primero entender los antecedentes disponibles respecto a la problemática. La creciente preocupación en Chile por las nuevas formas de expresión de la violencia, impulsadas significativamente por la masificación de la tecnología y el uso de medios digitales como las redes sociales, ha puesto de relieve la problemática de la violencia digital. Este fenómeno se encuentra intrínsecamente ligado al concepto de desensibilización a la violencia, definida como “un proceso sutil, casi incidental que puede ocurrir como resultado de la exposición repetida a la violencia de la vida real” (Funk, Baldacci, Pasold, & Baumgardner, 2004, p. 259). Esta desensibilización conlleva una disminución de la respuesta emocional ante la violencia, además de paulatinamente generar la creencia de que la violencia es trivial o inevitable.

Precisamente sobre los riesgos del entorno digital para la infancia y la adolescencia, el Comité de Derechos del Niño advirtió hace más de una década en su Observación General N°13 (nota 26) sobre la potencial exposición a materiales que les pueden ser perjudiciales y a la explotación, abuso y exposición a diversas formas de violencias –incluida la incitación al odio– de la que pueden ser objeto en estos espacios (párr. 21 g). Asimismo, logró reconocer formas específicas de violencia mental a la que pueden verse sometidos niños, niñas y adolescentes en el espacio virtual por las prácticas de acoso cibernético, advirtiendo además la difícil regulación de estos espacios para los Estados (párr. 31). Esta preocupación temprana se alinea con las observaciones actuales sobre cómo la violencia digital se manifiesta y afecta a la población joven en Chile. 

En el caso chileno, la masificación de la tecnología y el acceso a medios digitales, como las redes sociales, ha transformado las dinámicas sociales, generando a su paso nuevas formas de violencia como lo es violencia digital, que afecta de manera significativa a diversos grupos específicamente vulnerables a ser blancos de violencia, como lo son las mujeres, la comunidad LGBTQIA+ y los niños, niñas y adolescentes (Unidad de Género y Participación Ciudadana, 2023). Este fenómeno ocurre dentro de un contexto social en el cual aún persisten desigualdades en el acceso a derechos económicos, sociales y culturales, desigualdades que pueden exacerbar la vulnerabilidad a la violencia digital. Especialmente en cuanto a la violencia contra las mujeres en Chile, incluyendo en estos actos la violencia de género en línea, se entiende como un problema reconocido que impacta en la libertad de expresión y participación de las mujeres en sociedad. En este sentido, se reconoce esta violencia y se implementan métodos de protección ante esta dentro del marco de la legalidad, como con la Ley General de Educación, que establece la obligación de la comunidad educativa de propiciar un clima escolar que prevenga todo tipo de acoso, lo que incluye el acoso cibernético (Ley Nº 20.370, art. 16 letra c).

En este contexto, según Galán Jimenez (2018) se pueden encontrar categorías de aceptación de la violencia que la normalizan, como considerarla un “juego”, algo justificado, como fuente de estatus o, crucialmente, su normalización a través de la desensibilización como mecanismo de defensa o adaptación. Esta desensibilización a la violencia se ve considerablemente exacerbada por el contacto constante con diferentes contenidos culturales contemporáneos que transmiten mensajes de violencia, especialmente entre los jóvenes. La música urbana, las redes sociales y los videojuegos son ejemplos de medios que exponen a la juventud a representaciones visuales, líricas e interactivas de discriminación y violencia, siendo fuente de expresiones como representaciones de agresividad y letras machistas. El consumo de esto puede haber empujado a los jóvenes a un estado donde han comenzado a apreciar la violencia física y verbal como algo normal y aceptable, tal como describe Hormigos Ruíz (2023).

La expansión de la ciberviolencia, facilitada por la ubicuidad de las redes sociales, ilustra cómo la violencia se acopla a los medios y los tiempos en los que se sitúa. Diferentes hallazgos muestran que el cambio de la percepción de la violencia en los niños, adolescentes y adultos jóvenes, al disminuir la reacción emocional y reforzar la creencia de que la violencia es trivial o inevitable, dificulta la identificación y abordaje del problema (Del Prete & Redón-Pantoja, 2022). 

En el caso de España, Hormigos Ruiz (2023) señala que el 30% de los hombres y el 20% de las mujeres jóvenes minimizan o niegan la relevancia de la violencia de género. Esta negación o subestimación también está conectada con la invisibilidad de la violencia, un aspecto resaltado en el estudio sobre ciberviolencia en Chile (Del Prete y Redón-Pantoja, 2022).

En definitiva, esto enfatiza la importancia de investigar cómo los aspectos sociales, culturales y familiares afectan la validación de la violencia y cómo las plataformas sociales y otros medios digitales podrían estar alimentando este ciclo de desensibilización y aceptación.

Objetivos generales

Analizar el rol que cumplen las tecnologías, conformadas por redes sociales, tecnologías digitales, foros, entre otros, en la normalización de la violencia en las juventudes chilenas desde una perspectiva psicosocial, identificando los efectos psicosociales de la normalización de la violencia, con tal de poder determinar su influye en las dinámicas de interacción social.

Objetivos específicos

Reconocer cómo la violencia es representada y difundida en las tecnologías utilizadas por los jóvenes en Chile.

Analizar los modos específicos de violencia en redes sociales hacía comunidades marginadas y especialmente vulnerables.

Identificar los factores sociales, culturales y familiares inciden en la aceptación de la violencia en conjunto con los factores tecnológicos.

Bibliografía

Del Prete, A. y Redón-Pantoja, S. (2022). The Invisibility of Gender-Based Violence in the Social Network. Multidisciplinary Journal of Gender Studies, 11(2), 124-143.

Funk, J. B., Baldacci, H. B., Pasold, T., y Baumgardner, J. (2004). Violence exposure in real life, video games, television, movies, and the Internet: Is there desensitization?. Journal of Adolescence, 27, 23–39.

Galán Jiménez, J. S. F. (2018). Exposición a la violencia en adolescentes: desensibilización, legitimación y naturalización. Diversitas: Perspectivas en Psicología, 14(1), 55-67.

Hormigos Ruiz, J. (2023). Normalización de la violencia de género en los contenidos culturales consumidos por la juventud: El caso del reggaetón y el trap. Revista Prisma Social, (41), 278-303.

Unidad de Género y Participación Ciudadana. (2023). Resultados Consulta Ciudadana Virtual sobre Violencia Digital. Subsecretaría del Interior. 

2 thoughts on “Antecedentes sobre la normalización de la violencia por las redes sociales.

  1. Organización de ideas: 7.0
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    Contenido: 6.8
    Aspectos formales 7.0
    Ponderación: 6.8

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