Como dice Michel Serres, a través de estos avances tecnológicos y el cambio en las relaciones que conllevan estos cambios, nace un nuevo humano diferente al de generaciones anteriores, un humano que no tiene la misma cabeza que sus padres, y que por tanto, “conoce de otro modo” (Serres, 2013). El desarrollo de las tecnologías es crucial para entender los cambios en las relaciones humanas desde distintos ámbitos de la vida; social, laboral, educativo, etc. Uno de los avances tecnológicos más grandes en cuanto al último aspecto mencionado, es el de las Inteligencias Artificiales, las cuales han revolucionado tanto la sociedad, que incluso se han tenido que desarrollar políticas públicas para regular su uso (la forma en que se usa, para qué se usa, etc). A nivel latinoamericano, Chile se posiciona como pionero en la regulación de esta problemática a través de la “Política Nacional de Inteligencia Artificial”. Las acciones que contiene esta Política estarán orientadas a impulsar el desarrollo de la IA con el objetivo de mejorar la calidad de vida, aprovechar sus beneficios para toda la población, sin exclusión ni discriminaciones, y abordando los riesgos y potenciales impactos negativos, con respeto a los derechos y la dignidad de las personas. (Min Ciencia, 2024). La implementación de las IA en nuestra vida es una realidad que no podemos ignorar.
Está muy visibilizado la aplicación que estudiantes universitarios le dan a la IA, ya sea como herramienta facilitadora o como fuente directa que reemplaza el ejercicio de producir un producto intelectual propio en el desarrollo de trabajos y tareas. Algunas investigaciones en territorio nacional reflejan una perspectiva más esperanzadora con respecto a su uso en la educación, afirmando que “las metodologías activas respaldadas por la IA en la enseñanza de la matemática en la educación superior en Chile representan una oportunidad significativa para mejorar la calidad y la efectividad del aprendizaje” (Silva et al., 2024). En esta problemática, se visualiza al profesor como un elemento pasivo más que activo frente a la IA, ya que generalmente el enfoque se pone en el estudiante. Pero queda la interrogante respecto al plano docente-académico y sobre cómo son vistas y utilizadas en esta área, ya que se apela a una producción intelectual del conocimiento que se rige por métodos específicos y supuestamente objetivos.
Desde la realidad universitaria, se desconoce el modo en que influye la forma de usar las Inteligencias Artificiales en ámbitos académicos y formales en las ciencias sociales. Considerando que de aquí a futuro la producción de conocimientos va a depender de estas generaciones que están implementando las IAs en su proceso de aprendizaje, surgen interrogantes como ¿De qué forma el uso de inteligencias artificiales ha cambiado la producción del conocimiento en las ciencias sociales? ¿Qué implicaciones tiene esto en cuanto al plagio y demás consideraciones éticas en la producción de conocimientos?.
Referencias
Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación de Chile (2024). Política Nacional de Inteligencia Artificial y Plan de Acción. https://www.minciencia.gob.cl/areas/inteligencia-artificial/politica-nacional-de-inteligencia-artificial/
Serres, M. (2013). Pulgarcita (1era ed.). Fondo de Cultura Económica. https://www.dropbox.com/scl/fo/4e9?e=1&preview=Serres_2013_Pulgarcita.pdf&rlk
Silva, M., Correa, R., & Mc-Guire, P. (2024). Metodologías Activas con Inteligencia Artificial y su relación con la enseñanza de la matemática en la educación superior en Chile. Estado del arte. Revista Iberoamericana de Tecnología en Educación y Educación en Tecnología, (37), 20-29. https://sedici.unlp.edu.ar/bitstream/handle/10915/168188/Documento_

Organización de ideas: 6,5
Comprehensión: 6
Contenido: 6,7
Aspectos formales: 6,5
Nota ponderada 6,5
Organización de ideas: 6.5.
Comprehensión: 6.0 .
Contenido: 6.0.
Aspectos formales: 6.5.
Puntuación final: 6.2.
(La ponderación fue redondeada por decimales)