Uno de los principales intereses de esta investigación es comprender de qué manera las habilidades sociales y emocionales de los estudiantes chilenos se han visto afectadas en el contexto post-pandemia, con énfasis en dos dimensiones específicas: el sentido de pertenencia a la comunidad educativa y la construcción de la identidad personal en escenarios de escasa interacción presencial. Para abordar estas dimensiones, se ha comenzado a trabajar una síntesis teórica que articula conceptos provenientes de la psicología social y ambiental, con énfasis en la noción de identidad social urbana desarrollada por Valera y Pol.
Los autores destacan que la identidad social no sólo se construye mediante la pertenencia a grupos sociales, sino también a través del vínculo con entornos físicos significativos, como barrios, zonas o ciudades. Estos espacios adquieren un carácter simbólico a partir de las interacciones sociales que se dan en ellos. Así se introduce el concepto de place-identity, entendido como una subestructura de la identidad del self que se construye en diálogo con el espacio cotidiano, y que favorece el sentido de familiaridad, estabilidad, pertenencia y control.
Si se trasladan estas nociones al contexto estudiantil en pandemia, se puede pensar que la pérdida del entorno educativo presencial, como espacio simbólico de socialización, no solo interrumpió dinámicas sociales cotidianas, sino que también debilitó los mecanismos de identificación y pertenencia. En un entorno virtual, carente de elementos tangibles y simbólicos compartidos, se rompe el diálogo entre individuo y espacio, dificultando tanto la apropiación simbólica del entorno como la construcción colectiva de significados identitarios. La virtualidad impuso límites a la emergencia de una comunidad simbólica entre los estudiantes, y eliminó los espacios donde se forma la identidad social grupal.
En esta primera revisión, se observa que la psicología ambiental ofrece una base teórica robusta para explicar cómo el quiebre del espacio compartido afectó la conformación de la identidad. A su vez, los aportes del interaccionismo simbólico y del construccionismo social permiten pensar el impacto subjetivo de la pérdida de interacciones significativas y rituales cotidianos que antes sostenían emocional y socialmente la experiencia estudiantil.
Como hipótesis emergente, se puede considerar que la pérdida del espacio común y la reducción de la interacción cara a cara provocaron una especie de desenlace identitario, donde los estudiantes no solo se sintieron más aislados, sino también menos parte de una comunidad. Esto podría haber repercutido en su capacidad para desarrollar habilidades socioemocionales claves como la empatía, la autorregulación y la pertenencia.
Referencias
- Valera, S. & Pol, E. (1994). El concepto de identidad social urbana: una aproximación entre la psicología social y la psicología ambiental. Anuario de Psicología, (62), 5-24. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=2946898

Organización de ideas: 7
Comprehensión: 6,2
Contenido: 6,8
Aspectos formales: 6,5
Nota ponderada 6,7