{"id":338,"date":"2025-06-23T15:37:48","date_gmt":"2025-06-23T19:37:48","guid":{"rendered":"https:\/\/agencements.net\/psicologia-social-i-2025\/?p=338"},"modified":"2025-07-07T22:06:05","modified_gmt":"2025-07-08T02:06:05","slug":"es-importante-hablar-de-los-incels","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/agencements.net\/psicologia-social-i-2025\/2025\/06\/23\/es-importante-hablar-de-los-incels\/","title":{"rendered":"Comunidad incel: Mirar desde adentro para transformar desde afuera"},"content":{"rendered":"\n<p>En \u00e9ste blog hemos expuesto y observado la configuraci\u00f3n interna del mundo incel, quienes son parte de \u00e9sta comunidad, cu\u00e1les son sus creencias, caracter\u00edsticas, motivaciones y c\u00f3mo \u00e9ste moldea la visi\u00f3n subjetiva, pero tambi\u00e9n radical que tienen del mundo. Es por \u00e9sto que \u00e9sta entrada final tiene como objetivo abrir un espacio de discusi\u00f3n y reflexi\u00f3n, donde se sintetice lo expuesto, realizando un an\u00e1lisis cr\u00edtico, buscando acercar el fen\u00f3meno incel a los lectores de la mano de la teor\u00eda constructivista propuesta por Iba\u00f1ez. Esto no es con la finalidad de justificar la ideolog\u00eda ni las acciones tomadas por las personas part\u00edcipes de \u00e9sta comunidad, si no m\u00e1s bien comprenderlo, para generar un sentido de agencia en los lectores y personas interesadas en \u00e9ste t\u00f3pico, para lograr prevenir la adhesi\u00f3n a \u00e9sta ideolog\u00eda radicalizada a trav\u00e9s de herramientas que nos puede otorgar la psicolog\u00eda social.<\/p>\n\n\n\n<p><br>El discurso incel resulta atractivo para quienes lo adoptan porque les ofrece una explicaci\u00f3n clara a sus malestares y falencias socioafectivas, transforma experiencias de rechazo, soledad o inseguridad en una narrativa compartida que da sentido y pertenencia; no son individuos fallidos, sino v\u00edctimas de un sistema injusto. Por lo que, quienes se sienten marginados encuentran una forma de comprender su lugar en el mundo sin culparse a s\u00ed mismos, lo que alivia en parte su dolor emocional.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta comunidad y los foros incels les permite expresar emociones intensas como frustraci\u00f3n, odio o tristeza, emociones que en otros espacios no son validadas, especialmente en contextos masculinos que desacreditan estas emociones , se promueve el silencio emocional y se descarta la idea de vulnerabilidad. Esto adem\u00e1s convierte el dolor personal en una identidad colectiva donde los foros incel generan comunidad, hermandad, apoyo simb\u00f3lico y una jerarqu\u00eda alternativa donde el fracaso se convierte en una forma de verdad. As\u00ed, el discurso les brinda una identidad, una l\u00f3gica emocional compartida y una visi\u00f3n del mundo que legitima su sufrimiento sin obligarlos a cuestionar o transformarse.<\/p>\n\n\n\n<p>Son diversos los factores que facilitan el surgimiento del Incel como una ideolog\u00eda radicalizada; sentimientos de marginalizaci\u00f3n e inferioridad son solo algunos ejemplos. Sin embargo, limitar el an\u00e1lisis a las emociones que experimentan los Incels, la jerarqu\u00eda de su comunidad o los elementos te\u00f3ricos que explican c\u00f3mo se construyen sus identidades, ser\u00eda reducir la comprensi\u00f3n del fen\u00f3meno a aspectos demasiado espec\u00edficos. Esto implicar\u00eda ignorar los problemas estructurales presentes en nuestra sociedad que permiten que ideolog\u00edas radicalizadas se conviertan en base de identidades como la del Incel.<\/p>\n\n\n\n<p>Es crucial considerar que las expectativas sociales vinculadas a cada g\u00e9nero han sido perpetradas por siglos, condicionando nuestras identidades y comportamientos. Entre estas, las relativas al g\u00e9nero tienen un impacto especialmente profundo en nuestras vidas. La masculinidad hegem\u00f3nica, como modelo predominante, reproduce discursos que establecen que el hombre debe ser sexualmente activo para validarse, deseable y cautivador ante las mujeres, present\u00e1ndose como un sujeto hipersexual (Rivera, De Santis &amp; Colin, 2014). No sorprende, entonces, que de esta imposici\u00f3n surjan identidades como la del Incel, especialmente considerando el estigma (seg\u00fan Goffman) que recae sobre quienes permanecen v\u00edrgenes a una edad avanzada.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo preocupante es que quienes siguen ideolog\u00edas que perpet\u00faan este modelo hipersexualizado no son vistos como \u201cextra\u00f1os\u201d o ajenos a la norma. Por el contrario, esta concepci\u00f3n se percibe como com\u00fan y socialmente aceptada. Por ello, es fundamental cuestionar la l\u00ednea que divide a \u201cnosotros\u201d de \u201cellos\u201d, recordando que las mismas ideas que construyen lo que es socialmente aceptable son las que tambi\u00e9n configuran lo que se considera disidente o desviado (Butler, 2002). La perpetuaci\u00f3n de estos estereotipos genera marginalizaci\u00f3n y, con ella, el rechazo que alimenta el resentimiento hacia quienes s\u00ed son validados socialmente.<\/p>\n\n\n\n<p>El fen\u00f3meno de la comunidad incel ya comienza a manifestarse en nuestra sociedad. Aunque en el contexto latinoamericano no se han reportado tantos casos como en Estados Unidos o pa\u00edses europeos, es esencial problematizar esta situaci\u00f3n para prevenir escenarios extremos en Chile. En una sociedad digitalizada, los j\u00f3venes acceden tempranamente a contenido que puede llevar a procesos de identificaci\u00f3n con discursos de odio. Acceder al ideario incel no es dif\u00edcil, y cada vez existen m\u00e1s recursos disponibles en espa\u00f1ol, globalizando esta ideolog\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Ignorar este fen\u00f3meno equivale a desestimar la experiencia de j\u00f3venes y adultos que podr\u00edan estar transitando un camino de exclusi\u00f3n. En Chile, el bullying es un fen\u00f3meno vigente. Un estudio realizado por la Biblioteca del Congreso Nacional de Chile (2023) indica que un 85,5 % de los escolares han sufrido acoso alguna vez, y un 66,2 % reportan bullying, con una alta proporci\u00f3n que no busca ayuda. Estas cifras se relacionan con la construcci\u00f3n del sujeto incel.<\/p>\n\n\n\n<p>Muchos de quienes se identifican con esta comunidad han experimentado bullying y acoso, lo que refuerza sentimientos de exclusi\u00f3n y frustraci\u00f3n. Esta ideolog\u00eda no solo afecta al sujeto incel, sino que tambi\u00e9n constituye un ataque directo hacia mujeres y otras minor\u00edas, al ser un grupo excluyente de hombres heterosexuales cisg\u00e9nero.<\/p>\n\n\n\n<p>Ignorar el fen\u00f3meno incel abre la puerta a una sociedad m\u00e1s mis\u00f3gina, machista y homof\u00f3bica, donde podr\u00edan tener lugar en Latinoam\u00e9rica masacres similares a las que ha habido en Estados Unidos. Abordar este fen\u00f3meno desde la psicolog\u00eda social es clave para proteger los avances en derechos humanos y garantizar la seguridad y dignidad de mujeres y disidencias.<\/p>\n\n\n\n<p>La concientizaci\u00f3n individual y colectiva es importante para detener los discursos radicalizados como el incel, ya que permite a los sujetos tomar distancia cr\u00edtica de las narrativas que han internalizado y que moldean sus emociones, percepciones e identidades. De forma individual, implica reconocer que el malestar no es una falla personal ni una condena inevitable, sino el resultado de estructuras simb\u00f3licas, culturales y sociales que han configurado su forma de entender el mundo y sus v\u00ednculos. De forma colectiva, la concientizaci\u00f3n permite visibilizar c\u00f3mo operan estos discursos en los entornos digitales y sociales, y abre espacios para el di\u00e1logo, la empat\u00eda y la transformaci\u00f3n, promoviendo una cultura menos estigmatizante y m\u00e1s justa. De acuerdo con lo que se plantea desde el enfoque de Ib\u00e1\u00f1ez (2004), es s\u00f3lo al hacer consciente la influencia de los discursos sociales que se vuelve posible cuestionarlos, resistirlos y construir alternativas que no reproduzcan la exclusi\u00f3n ni la violencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Cerrar este recorrido reflexivo sobre la comunidad incel no es sencillo. Implica detenerse no solo frente a un fen\u00f3meno inquietante, sino tambi\u00e9n frente a aquello que como sociedad hemos preferido hacer vista gorda. Hablar de los incels es hablar de soledad, de frustraci\u00f3n, de deseo no correspondido, pero tambi\u00e9n de c\u00f3mo ciertos dolores se transforman en ideolog\u00edas radicales cuando no encuentran espacios para ser nombrados, comprendidos o acompa\u00f1ados.<\/p>\n\n\n\n<p>Muchas inc\u00f3gnitas surgieron al momento de confeccionar \u00e9ste blog: \u00bfEn qu\u00e9 momento el dolor se transforma en odio? \u00bfCu\u00e1ndo el rechazo se vuelve una bandera y la vulnerabilidad se camufla como violencia? Y sobre todo \u00bfqu\u00e9 responsabilidad tenemos aquellos que estamos \u201cafuera\u201d de \u00e9stas comunidades para que esto ocurra?<\/p>\n\n\n\n<p>A lo largo de estas entradas buscamos comprender, m\u00e1s que explicar. Acercarnos sin romantizar. Escuchar, sin justificar. Y el resultado de aquello fue una imagen cruda, marcada por m\u00faltiples capas: Experiencias personales de marginaci\u00f3n, discursos culturales sobre el \u00e9xito masculino, pr\u00e1cticas digitales de hermandad simb\u00f3lica y un lenguaje cargado de significados que cambia lo real. Pero tambi\u00e9n apareci\u00f3 una importante paradoja: Una comunidad que rechaza la posibilidad de cambio, mientras se constituye en torno a una herida que busca desesperadamente ser reconocida.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo incel, como identidad, no nace en el vac\u00edo, se configura en una sociedad donde ser hombre implica a\u00fan demostrar poder, tener \u00e9xito sexual, ocultar la fragilidad. En ese marco, fracasar rom\u00e1nticamente no es solo una experiencia triste, sino una marca de \u201cfalla\u201d que pesa. Lo que sorprende no es que hayan sujetos dolidos, sino que no existan espacios culturales m\u00e1s amplios para acompa\u00f1ar ese dolor sin que se transforme en resentimiento. La comunidad incel entonces aparece como un refugio donde el fracaso ya no averg\u00fcenza, sino que se resignifica en una verdad colectiva. All\u00ed el estigma deja de ser una carga individual y se convierte en narrativa compartida.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Desde una mirada socioconstruccionista, como la que propone Iba\u00f1ez, esto tiene sentido. Las emociones, v\u00ednculos, ideas sobre uno mismo no surgen de manera aislada, sino que se construyen en di\u00e1logo con discursos sociales, s\u00edmbolos y significados que circulan constantemente. As\u00ed lo que los incels sienten no es una \u201cpatolog\u00eda individual\u201d, sino el resultado de formas espec\u00edficas de habitar el mundo. Esto no los excusa, pero s\u00ed nos obliga a pensar que intervenir el fen\u00f3meno requiere m\u00e1s que censura o burla: Requiere ofrecer otras posibilidades de sentido.<\/p>\n\n\n\n<p>Es profundamente inquietante que muchos j\u00f3venes encuentren m\u00e1s consuelo en un foro de internet que en sus propios c\u00edrculos familiares, afectivos o escolares. Pero \u00e9sto termina siendo profundamente comprensible, hay espacios donde el ser hombre a\u00fan significa no llorar, no mostrar debilidad, no hablar de la soledad, por tanto foros como <a href=\"http:\/\/incels.is\">incels.is<\/a> se convierten en lugares donde, al menos, todo se puede decir, aunque sea para reforzar un camino oscuro y posiblemente sin salida.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfY qu\u00e9 ocurre si no hacemos nada? \u00bfSi seguimos viendo a estos sujetos tan ajenos a nuestra sociedad? Tal vez no pase nada hoy. Tal vez ma\u00f1ana. Pero sabemos que el odio crece en m\u00e1rgenes donde nadie quiere mirar, y cuando se instala sus consecuencias pueden ser tr\u00e1gicas. Lo hemos visto en los casos de violencia extrema relacionados a esta ideolog\u00eda. Pero incluso, sin llegar a esos extremos, es lamentable que cientos de personas vivan convencidas de que no merecen amor, que las mujeres son enemigas, que el rechazo es un destino. Es imperativo aprender a leer y visibilizar \u00e9ste da\u00f1o subjetivo, el aislamiento es una forma de violencia que muchos j\u00f3venes latinoamericanos pueden estar experimentando en su cotidianidad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Frente a eso, la psicolog\u00eda social tiene algo que hacer. No solo como campo disciplinar sino como mirada \u00e9tica. Puede ofrecer espacios de contenci\u00f3n, de intervenci\u00f3n, de di\u00e1logo. Puede facilitar procesos de concientizaci\u00f3n donde lo que se siente no sea juzgado, pero s\u00ed comprendido en su dimensi\u00f3n social. Puede ayudar a repensar qu\u00e9 entendemos por masculinidad, por \u00e9xito, por afecto, puede abrir conversaciones inc\u00f3modas, pero necesarias.<\/p>\n\n\n\n<p>Y esa tarea no es solo de profesionales, tambi\u00e9n es nuestra como sociedad. Porque si algo deja claro este fen\u00f3meno, es que no basta con combatir discursos de odio; hay que construir lenguajes de cuidado. No basta con visibilizar la misoginia, hay que crear modelos afectivos distintos. No basta con decir \u201c\u00e9sto est\u00e1 mal\u201d hay que mostrar que hay otras formas de vivir el fracaso, la masculinidad y el deseo.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta entrada no tiene una respuesta directa ni cerrada, y quiz\u00e1 sea la mejor forma de terminar, con preguntas abiertas para detenerse a pensar un poco m\u00e1s all\u00e1 de uno mismo; \u00bfC\u00f3mo podemos crear espacios donde el dolor no se convierta en odio? \u00bfC\u00f3mo se puede escuchar sin juzgar, o intervenir sin excluir? \u00bfC\u00f3mo <strong>humanizar<\/strong> aquello a lo que le tenemos rechazo?<\/p>\n\n\n\n<p>Sea cual sea la respuesta a la que lleguen los lectores de esta entrada, lo que est\u00e1 claro es que comprender no significa justificar, significa detenerse, mirar con otros ojos y desde ah\u00ed imaginar nuevas posibilidades, porque desde la comprensi\u00f3n, podemos prevenir. Comprendiendo podemos transformar.<br><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Biblioteca del Congreso Nacional de Chile. (2023). <em>Ley que establece un protocolo a nivel nacional sobre la prevenci\u00f3n del acoso escolar<\/em> [Iniciativa juvenil de ley, Torneo Delibera 2023]. Biblioteca del Congreso Nacional de Chile.<a href=\"https:\/\/www.bcn.cl\/delibera\/show_iniciativa?id_colegio=3615&amp;idnac=2&amp;patro=0&amp;nro_torneo=2023\"> https:\/\/www.bcn.cl\/delibera\/show_iniciativa?id_colegio=3615&amp;idnac=2&amp;patro=0&amp;nro_torneo=2023<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Butler, J. (2002). La performatividad como apelaci\u00f3n a la cita. En: Cuerpos que importan: sobre los l\u00edmites materiales y discursivos del &#8220;sexo&#8221;. (pp. 33-39). Buenos Aires: Paid\u00f3s.<\/p>\n\n\n\n<p>Ib\u00e1\u00f1ez, T. (2004). <em>Introducci\u00f3n a la psicolog\u00eda social<\/em>. Editorial UOC.<\/p>\n\n\n\n<p>Rivera, Z. E. H., De Santis, J. P., &amp; Colin, J. M. (2014). Male sexual subjectivities: Meanings of sexuality in Latino gay and bisexual men. <em>American Journal of Men&#8217;s Health<\/em>, 8(1), 35\u201346. https:\/\/doi.org\/10.1177\/1557988313486221<\/p>\n<\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En \u00e9ste blog hemos expuesto y observado la configuraci\u00f3n interna del mundo incel, quienes son parte de \u00e9sta comunidad, cu\u00e1les son sus creencias, caracter\u00edsticas, motivaciones y c\u00f3mo \u00e9ste moldea la visi\u00f3n subjetiva, pero tambi\u00e9n radical que tienen del mundo. 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